Ese sonido seco al tronarse los dedos ha provocado durante generaciones la misma advertencia: “¡Deja de hacerlo, te va a dar artritis!”. Sin embargo, la evidencia científica disponible no respalda que este hábito, por sí solo, provoque artritis.
La costumbre de tronarse los nudillos es común y para algunas personas incluso resulta relajante. El problema es que durante años estuvo acompañada de la creencia de que cada “crack” dañaba lentamente las articulaciones. Los estudios que han analizado esta relación no han encontrado una asociación clara entre el hábito y un mayor riesgo de osteoartritis. (PubMed)
¿Qué ocurre realmente cuando suenan los nudillos?
El chasquido no significa que los huesos estén rozando entre sí ni que el cartílago se esté rompiendo.
Dentro de las articulaciones existe líquido sinovial, una sustancia que ayuda a lubricarlas. Al estirar o separar las superficies articulares cambia rápidamente la presión y se produce el fenómeno de cavitación, relacionado con la formación y cambio de burbujas de gas en el líquido articular.
La Universidad Anáhuac explica que el fenómeno está relacionado con la cápsula sinovial y los gases presentes en los tejidos, entre ellos nitrógeno, oxígeno y dióxido de carbono. La propia institución señala que el sonido de los nudillos no equivale, por sí mismo, a un daño de la articulación. (Anáhuac)
Harvard Health Publishing coincide en que el sonido aparece debido a cambios en las burbujas de gas dentro del líquido sinovial cuando aumenta el espacio entre los huesos de la articulación. (Harvard Health)
El médico que pasó 60 años tronándose una sola mano
Uno de los casos más conocidos sobre este tema fue el del médico estadounidense Donald Unger.
Según el reporte de la Universidad Anáhuac, Unger pasó alrededor de 60 años tronándose deliberadamente los nudillos de una sola mano y evitando hacerlo en la otra. La idea era sencilla: convertir sus propias manos en un experimento para comprobar si el hábito realmente provocaba artritis. (Anáhuac)
Al comparar ambas manos, no encontró una diferencia significativa en cuanto a artritis atribuible a tronarse los nudillos. Su experimento fue publicado en Arthritis & Rheumatism y posteriormente recibió el Ig Nobel de Medicina en 2009. (PubMed)
Aunque se trata de un experimento realizado en una sola persona y, por tanto, no constituye por sí mismo una prueba definitiva, sus resultados coinciden con investigaciones realizadas posteriormente en grupos más amplios.
Los estudios más grandes tampoco encontraron una relación
Una investigación publicada en 2011 en el Journal of the American Board of Family Medicine comparó los antecedentes de personas con y sin osteoartritis de la mano. Los investigadores Kevin Deweber, Mariusz Olszewski y Rebecca Ortolano concluyeron que la frecuencia, duración y exposición acumulada a la costumbre de tronarse los nudillos no mostraron una asociación significativa con la osteoartritis. (PubMed)
Otro estudio publicado en 1990 y registrado en PubMed analizó a 300 pacientes de 45 años o más. Tampoco encontró una mayor presencia de artritis en quienes se tronaban los dedos habitualmente. Sí observó, sin embargo, una asociación con mayor hinchazón de las manos y menor fuerza de agarre, aunque este tipo de estudio observacional no permite establecer que el hábito fuera la causa directa de esos problemas. (PubMed)
Una revisión de la literatura científica publicada en 2018 también concluyó que los estudios disponibles, en su mayoría observacionales, no han demostrado una asociación entre tronarse los nudillos y la osteoartritis. (PubMed)
Entonces, ¿hay que preocuparse?
La respuesta general parece ser no, al menos no por miedo a desarrollar artritis.
Harvard Health resume que tronarse los nudillos probablemente no aumenta el riesgo de esta enfermedad. Sin embargo, eso no significa que se deba aplicar fuerza excesiva sobre las articulaciones. Existen reportes médicos de lesiones agudas, como problemas en tendones o articulaciones, provocados al intentar tronarse los dedos de forma demasiado violenta. (Harvard Health)
La recomendación cambia cuando el sonido viene acompañado de dolor, inflamación, pérdida de movilidad o sensación de inestabilidad. En esos casos, el problema podría no ser simplemente el chasquido y sería conveniente consultar a un profesional de la salud. (Harvard Health)
La artritis depende de otros factores
La artritis y la osteoartritis son enfermedades complejas en las que intervienen distintos factores. La edad, la predisposición genética, lesiones previas, el peso corporal y otras condiciones pueden desempeñar un papel mucho más relevante que el simple hecho de tronarse los dedos.
Así que el viejo regaño de “vas a acabar con las manos llenas de artritis” no cuenta con un respaldo científico sólido. Si tronarse los nudillos no provoca dolor y no implica aplicar fuerza excesiva, la evidencia disponible indica que el molesto “crack” probablemente afecte más a los oídos de quienes están alrededor que a las articulaciones de quien lo produce.


