Las exportaciones mexicanas conservaron un sólido desempeño durante mayo de 2026 al registrar un crecimiento anual de 25.4%, impulsadas principalmente por las manufacturas no automotrices, la minería y el fortalecimiento de la demanda proveniente de Estados Unidos. Sin embargo, analistas advierten que el dinamismo comenzó a moderarse y que persisten riesgos asociados a la revisión del T-MEC y a la política comercial estadounidense.
De acuerdo con la Balanza Comercial de Mercancías publicada por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía, durante mayo las exportaciones alcanzaron un valor de 69 mil 544.5 millones de dólares, mientras que las importaciones sumaron 67 mil 285.3 millones, lo que permitió a México registrar un superávit comercial de 2 mil 259 millones de dólares en el mes. En el acumulado de enero a mayo, el saldo favorable ascendió a 5 mil 767 millones de dólares, el más alto para un periodo similar desde que existen registros.
El crecimiento estuvo respaldado por un incremento de 25.1% en las exportaciones manufactureras, así como por un avance de 88.7% en las ventas de la industria extractiva. Asimismo, las exportaciones petroleras aumentaron 18%, impulsadas por un repunte de 45.2% en las exportaciones de petróleo crudo, reflejando un entorno favorable para el sector energético.
No obstante, las cifras desestacionalizadas muestran que el ritmo de expansión comenzó a desacelerarse. En comparación con abril, las exportaciones retrocedieron 0.5% mensual, su primera caída en seis meses, mientras que las importaciones crecieron 3%, una señal de que el comercio exterior comienza a normalizarse tras varios meses de fuerte crecimiento.
Para Alberto Ramos, el desempeño continúa siendo favorable gracias al dinamismo de las manufacturas no automotrices, que se han beneficiado de la creciente inversión en infraestructura para inteligencia artificial en Estados Unidos, además del incremento observado en las exportaciones mineras.
Por su parte, analistas de Monex consideran que el comercio exterior mexicano mantiene fundamentos sólidos, aunque anticipan una etapa de menor crecimiento después de varios meses de resultados extraordinarios. También señalan que la atención de los mercados estará centrada en la revisión del T-MEC, cuyo proceso formal inicia este 1 de julio y que será determinante para las inversiones y las cadenas de suministro en Norteamérica.
En tanto, Gabriela Siller advirtió que, pese al buen desempeño de las cifras generales, el perfil exportador de México enfrenta desafíos. Explicó que una parte importante del crecimiento proviene del ensamblaje de equipos de cómputo elaborados con insumos importados desde Asia, una actividad que genera menor valor agregado nacional en comparación con la industria automotriz, por lo que existe el riesgo de fortalecer un modelo de manufactura con menor contenido tecnológico desarrollado en el país.
Los especialistas coinciden en que el comportamiento de las exportaciones durante la segunda mitad del año dependerá de factores como la evolución de la economía estadounidense, la posible imposición de nuevos aranceles y los acuerdos que se alcancen durante la revisión del T-MEC. Mientras tanto, el comercio exterior continúa siendo uno de los principales motores del crecimiento económico de México.
Fuentes consultadas
• Instituto Nacional de Estadística y Geografía. Balanza Comercial de Mercancías de México, mayo de 2026.
• El Financiero. “Exportaciones crecen 25% durante mayo y mantienen solidez”.


