La desaceleración que atraviesa la economía mexicana ya comenzó a reflejarse en las finanzas públicas. Durante el primer cuatrimestre de 2026, la recaudación de impuestos registró una caída de 1.6% respecto al mismo periodo del año anterior, de acuerdo con cifras del Servicio de Administración Tributaria (SAT).
Entre enero y abril, los ingresos tributarios del sector público alcanzaron 2 billones 70 mil 803 millones de pesos, monto que además quedó por debajo de lo proyectado en la Ley de Ingresos de la Federación (LIF) 2026 por más de 40 mil millones de pesos.
Especialistas atribuyen esta disminución al menor dinamismo económico registrado en sectores clave como manufactura y construcción, actividades que generan una parte importante de la recaudación fiscal en el país.
Uno de los impuestos más afectados fue el Impuesto Sobre la Renta (ISR), considerado la principal fuente de ingresos tributarios del Gobierno federal. El SAT informó que la captación por este concepto fue de 1 billón 148 mil 841 millones de pesos, cifra inferior a la estimada en la LIF 2026, que proyectaba ingresos por 1 billón 204 mil 309 millones.
La diferencia representa un faltante superior a los 55 mil millones de pesos frente a las expectativas oficiales.
El director de análisis económico de Finamex, Víctor Gómez Ayala, explicó en entrevista con El Financiero que el deterioro de algunos sectores productivos complica el panorama para la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), particularmente porque industrias estratégicas muestran señales de estancamiento desde hace varios trimestres.
De acuerdo con el especialista, las manufacturas acumulan hasta marzo cuatro trimestres consecutivos con resultados negativos o sin crecimiento, mientras que la construcción registra tres trimestres seguidos en retroceso.
Estos sectores tienen un peso importante en la generación de empleo formal y pago de ISR, por lo que cualquier desaceleración impacta directamente en la recaudación federal.
Tan sólo en marzo, la recaudación del ISR presentó una caída anual cercana al 16%, reflejando una menor actividad económica y un entorno de menor generación de utilidades en empresas y trabajadores.
Analistas advierten que, si la economía mexicana mantiene un crecimiento moderado durante el resto del año, Hacienda podría enfrentar mayores retos para cumplir las metas de ingresos contempladas en el presupuesto federal.
Además, una menor recaudación podría limitar el margen de maniobra del Gobierno para financiar proyectos de infraestructura, programas sociales y gasto público sin recurrir a mayores niveles de endeudamiento.
Fuentes:
• Servicio de Administración Tributaria (SAT)
• Ley de Ingresos de la Federación 2026
• El Financiero
• Finamex


