El partido divisional de la semana pasada entre Buffalo Bills y Denver Broncos tuvo muchas emociones.
Casi llegando al medio tiempo el marcador estaba empatado a 10 puntos, pero Broncos anotó TD con punto extra y se fue arriba 17-10. Josh Allen, QB de Bills, trató de hacer una jugada grande y en primera oportunidad perdió el balón, dando oportunidad a Broncos para conseguir otros 3 puntos. En menos de un minuto Bills llegó al medio tiempo con desventaja de 10 puntos, perdiendo 20-10.
Iniciando el segundo tiempo, Allen volvió a perder el balón en segunda oportunidad. Broncos aprovechó para conseguir 3 puntos más con un gol de campo. Remando contra corriente, los Bills consiguieron un TD para acercarse al marcador 23-17, todavía en favor de Broncos.
En el último cuarto Bills volvió a conseguir TD y con el punto extra se fueron arriba 24-23. Bills consiguió un gol de campo para extender su ventaja 27-23. Broncos no se quiso quedar atrás y faltando 55 segundos para terminar el partido consiguió otro TD, devolviendo la ventaja con marcador 30-27.
Cuando faltaban 10 segundos para terminar el partido Bills anotó un gol de campo para empatar y llevar el partido a tiempo extra.
Broncos inició con el balón en el tiempo extra, pero no pudo hacer nada en su ofensiva dejando la oportunidad a Bills para ganar el partido.
Allen lanzó un pase largo hasta la yarda 20 del campo de Broncos, que en principio parecía completo, lo que le daría la distancia para intentar el gol de campo ganador. Los oficiales determinaron que el receptor no completó el proceso de recepción y le dieron el balón a Broncos, argumentando que el defensivo de Broncos le había arrebatado el balón al receptor antes de completar el proceso y sin que el balón tocara el piso.
Broncos armó una ofensiva larga y consiguió un gol de campo de 23 yardas para dar por terminado el partido y avanzar al juego por el campeonato de la conferencia americana.
Broncos festejó su victoria, pero momentos más tardes se confirmó una noticia que cambió todo el panorama. Su QB titular, Bo Nix, sufrió fractura de tobillo derecho en la penúltima jugada del partido. Esta lesión lo deja fuera y no podrá estar activo para el partido en el que New England Patriots los visitará para definir al equipo que irá al Super Bowl.
Broncos activó a Jarrett Stidham para tomar el mando como QB del equipo. Stidham fue seleccionado precisamente por Patriots en el 2019. Entre 2019 y 2020 participó en 8 partidos, sin buenos resultados. Solo ha participado en 7 partidos desde el 2023 a la fecha, ya con Broncos.
Se ve un panorama muy complicado para Broncos, es muy poco tiempo para adaptar a un QB que ha tenido muy poca participación en su carrera. Todo indica que Patriots lleva todas la de ganar para regresar al Super Bowl.
Por Andrés “Chuco” Correa

