La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, adelantó que la próxima reforma electoral incluirá ajustes directos al gasto en congresos estatales y ayuntamientos, con la intención de reducir el costo de la representación popular en el país.
Durante la conferencia conocida como “La Mañanera del Pueblo”, la mandataria señaló que existen legisladores locales que perciben ingresos superiores al salario de la titular del Ejecutivo federal, situación que consideró incongruente dentro de una política de austeridad. La iniciativa, dijo, propondrá establecer límites salariales para evitar este tipo de casos.
Otro de los ejes centrales será la disminución del número de regidores en municipios con cabildos amplios. Sheinbaum cuestionó que existan ayuntamientos con hasta 35 integrantes en el cabildo, al considerar que ello representa una carga presupuestal elevada para las finanzas municipales.
La propuesta también plantea modificaciones al esquema de representación proporcional. Aunque se mantendría este principio para garantizar pluralidad política, se buscaría que quienes aspiren a cargos públicos compitan directamente por el voto ciudadano y no accedan únicamente mediante listas partidistas.
De acuerdo con la presidenta, el objetivo integral de la reforma es disminuir el costo de elecciones y partidos políticos, fortalecer los mecanismos de fiscalización para evitar recursos ilícitos en campañas y asegurar un uso más eficiente del dinero público.
Sheinbaum explicó que la presentación formal de la iniciativa se aplazó para permitir que las fuerzas aliadas —Morena, Partido del Trabajo y Partido Verde Ecologista de México— revisen el contenido del proyecto, aunque aseguró que la propuesta ya está definida por el Ejecutivo federal.
Finalmente, rechazó que la reforma busque concentrar el poder en una sola fuerza política y afirmó que se trata de cumplir compromisos de campaña orientados a la austeridad, la transparencia y el fortalecimiento democrático del país.

