La Confederación Patronal de la República Mexicana hizo un llamado a posponer la discusión de la reforma electoral al considerar que, en el contexto actual, podría generar señales de incertidumbre que afecten la inversión y el entorno económico del país.
En un posicionamiento público, el organismo empresarial sostuvo que México enfrenta desafíos prioritarios en materia de seguridad, fortalecimiento del Estado de derecho y cumplimiento de compromisos comerciales internacionales, por lo que planteó que cualquier modificación constitucional en el ámbito electoral debería analizarse con mayor profundidad y en un momento distinto.
La confederación señaló que cambios institucionales de gran calado pueden ser percibidos como factores de riesgo por inversionistas nacionales y extranjeros, especialmente en un entorno marcado por revisiones comerciales y procesos de negociación internacional.
Entre los puntos mencionados, advirtió que una eventual reforma podría tener implicaciones en acuerdos como el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) y en las etapas de modernización del Acuerdo Global entre México y la Unión Europea, al tratarse de compromisos que incluyen cláusulas relacionadas con el fortalecimiento democrático y el marco institucional.
El organismo patronal también subrayó que cualquier percepción de debilitamiento en las garantías democráticas podría elevar la cautela de los mercados, frenar nuevos proyectos productivos y limitar la generación de empleos.
Finalmente, la Coparmex expresó su disposición a entablar un diálogo abierto y técnico con las autoridades, con el objetivo de analizar la propuesta desde una perspectiva de largo plazo que brinde certidumbre jurídica y económica

