La revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) podría desarrollarse en un entorno complejo marcado por presiones arancelarias desde Estados Unidos y el impacto de recientes episodios de violencia en México, de acuerdo con un análisis de la firma financiera suiza UBS.
En su reporte, la institución plantea tres rutas posibles para el futuro del acuerdo comercial: una renovación anticipada antes de que concluya 2026; la salida de alguno de los socios para dar paso a esquemas bilaterales; o una reconfiguración que extienda las negociaciones más allá de 2027. Este último escenario es considerado por la firma como el más probable.
El análisis subraya que el contexto actual combina factores económicos y de seguridad. Por un lado, persisten medidas arancelarias impulsadas desde Washington que añaden presión a la relación trilateral. Por otro, el reciente operativo en el que fue abatido Nemesio Oseguera Cervantes es interpretado por UBS como una señal de mayor determinación del gobierno mexicano frente al crimen organizado, elemento que podría incidir en la percepción de sus socios comerciales.
No obstante, la firma advierte que los reacomodos derivados de golpes a estructuras criminales pueden generar periodos de inestabilidad, lo que añade incertidumbre al panorama interno y externo del país.
El documento también hace referencia a que, en administraciones anteriores como las de Enrique Peña Nieto y Andrés Manuel López Obrador, la estrategia contra los cárteles tuvo distintos matices y niveles de intensidad.
Con este escenario, UBS anticipa que la revisión del acuerdo comercial no será un proceso inmediato, sino una negociación prolongada en la que influirán tanto variables económicas como factores de seguridad regional.

