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México enfrenta un riesgo si EU restringe sus exportaciones de diésel: economista

Una posible restricción que encendió las alertas
La posibilidad de que Estados Unidos limite sus exportaciones de diésel abrió una nueva preocupación para México, que depende de las compras externas para cubrir una parte importante de su consumo. El economista Alejandro Gómez Tamez advirtió que una medida de este tipo representaría un golpe para el país, especialmente porque el mercado internacional atraviesa un periodo de oferta ajustada.
México importa alrededor de 49% del diésel que consume
Datos de demanda promedio de la Secretaría de Energía (Sener), citados por La Jornada, indican que México consume alrededor de 470 mil barriles diarios de diésel y que cerca de 49% se cubre mediante importaciones. Estados Unidos es el principal proveedor, mientras que aproximadamente 51% corresponde a producción de Petróleos Mexicanos (Pemex). La Jornada publicó estos datos el 21 de septiembre de 2026.
El problema no sería solamente conseguir combustible, sino encontrarlo en un mercado caro
La Administración de Información Energética de Estados Unidos (EIA) reportó que el precio minorista promedio del diésel llegó a 6.285 dólares por galón durante la semana del 14 de septiembre, frente a 5.967 dólares una semana antes. La cifra representa un aumento de casi 68% respecto del mismo periodo de 2025
El mercado mundial también está bajo presión
Reuters reportó el 21 de septiembre que los precios internacionales del diésel alcanzaron niveles récord, en un contexto marcado por la guerra en Medio Oriente y el conflicto entre Rusia y Ucrania. Los ataques a infraestructura energética, las restricciones rusas a las exportaciones y una menor disponibilidad de combustibles refinados han reducido el margen de maniobra del mercado mundial.
Estados Unidos es un proveedor clave para México
La Administración de Información Energética señala que México fue en 2025 el principal destino por volumen de las exportaciones estadounidenses de combustibles para transporte. El diésel, clasificado por la EIA como distillate fuel oil, representa más de la mitad de las exportaciones estadounidenses de esos combustibles.
¿Realmente se va a prohibir la exportación?
Por ahora, no. Este punto es importante para evitar presentar una posibilidad como un hecho consumado. Lo que existe es presión de legisladores estadounidenses para explorar una restricción a las exportaciones de diésel, pero no una prohibición general ya vigente. El líder de la mayoría republicana en el Senado, John Thune, declaró el 15 de septiembre que estaba dispuesto a explorar una prohibición si pudiera contribuir a reducir los precios internos. Reuters informó posteriormente que la administración de Donald Trump había rechazado por ahora la idea, ante el riesgo de efectos adversos sobre el mercado mundial. También hay presión dentro de Estados Unidos
Reuters informó que el senador Chuck Grassley ha pedido al presidente Donald Trump que detenga las exportaciones de diésel ante el impacto de los precios sobre agricultores y transportistas estadounidenses. Al mismo tiempo, funcionarios de la administración han expresado dudas sobre que una prohibición reduzca de manera sostenida los precios.
Un eventual corte tendría efectos en cadena
El diésel es uno de los combustibles más importantes para la economía real. Mueve camiones de carga, maquinaria agrícola, equipos de construcción y buena parte de las operaciones logísticas; también se utiliza en ferrocarriles, embarcaciones y algunos sistemas de generación eléctrica. Si México tuviera que sustituir rápidamente una parte considerable del diésel que actualmente compra a Estados Unidos, el efecto podría aparecer primero en el costo del combustible y posteriormente trasladarse a fletes, transporte de mercancías, producción agrícola y distribución de alimentos.
México tiene producción nacional, pero no elimina la dependencia externa
Pemex continúa produciendo diésel y la capacidad de refinación ha aumentado con la incorporación de la refinería Olmeca y la operación de Deer Park. Sin embargo, los datos citados por Sener muestran que la producción nacional todavía no cubre toda la demanda. Análisis recientes basados en datos de Sener indican que, durante enero-julio de 2026, la producción nacional cubrió aproximadamente 71% de la demanda de diésel de bajo azufre, mientras que el resto tuvo que llegar del exterior.
El Gobierno busca contener el precio interno
Mientras el mercado internacional permanece presionado, el Gobierno mexicano ha utilizado mecanismos para limitar el impacto sobre los consumidores. La Presidencia informó el 14 de septiembre que el precio del diésel se mantenía dentro del esquema de monitoreo del acuerdo voluntario con gasolineros y que también se aplicaban estímulos fiscales al combustible. Ese día reportó precios de 26.88 pesos por litro en una estación de Puebla y 29.99 pesos en otra, mostrando las diferencias entre establecimientos.
La pregunta ahora es qué ocurriría si el flujo estadounidense se interrumpe
Para México, el riesgo no consiste únicamente en que el diésel estadounidense se vuelva más caro. Una restricción a las exportaciones obligaría a buscar rápidamente proveedores alternativos en un mercado que ya presenta inventarios reducidos y precios elevados. La respuesta dependería de la duración y alcance de cualquier eventual medida estadounidense, de la capacidad de Pemex para aumentar producción y de la posibilidad de contratar cargamentos desde otros países. Por ahora, la prohibición no está vigente, pero la discusión en Washington coloca nuevamente sobre la mesa una vulnerabilidad conocida: México todavía necesita del mercado internacional para cubrir una parte importante de su demanda de diésel.