El aumento de temperaturas en distintas regiones del país ha encendido las alertas sanitarias por el riesgo de golpe de calor, una condición médica grave que puede evolucionar rápidamente y poner en peligro la vida si no se atiende de inmediato.
¿Qué es el golpe de calor?
De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud y los Centers for Disease Control and Prevention, el golpe de calor ocurre cuando el cuerpo pierde la capacidad de regular su temperatura, lo que puede elevarla por encima de los 40 °C.
Esta situación suele presentarse tras una exposición prolongada a altas temperaturas o por esfuerzo físico intenso en ambientes calurosos.
Señales de alerta
Los síntomas pueden aparecer rápidamente y deben tomarse con seriedad. Entre los más comunes se encuentran:
• Piel caliente, seca o enrojecida
• Dolor de cabeza intenso
• Mareo o debilidad
• Náuseas
• Pulso acelerado
• Confusión o desorientación
En casos más graves, pueden presentarse desmayos o convulsiones, lo que requiere atención médica urgente.
Qué hacer en una emergencia
Las recomendaciones de organismos como los Centers for Disease Control and Prevention coinciden en actuar de inmediato:
• Trasladar a la persona a un lugar fresco o con sombra
• Retirar el exceso de ropa
• Enfriar el cuerpo con paños húmedos o agua fresca (especialmente en cuello, axilas e ingles)
• Si está consciente, ofrecer agua en pequeños sorbos
También se sugiere mantener a la persona recostada. Si los síntomas no mejoran o hay alteraciones en el estado de conciencia, se debe buscar atención médica de urgencia.
Prevención: clave en temporada de calor
Para reducir el riesgo, autoridades sanitarias recomiendan:
• Evitar exposición al sol entre las 11:00 y 16:00 horas
• Mantenerse bien hidratado
• Usar ropa ligera y de colores claros
• No permanecer dentro de vehículos cerrados
Además, grupos como niñas y niños, adultos mayores y personas con enfermedades crónicas presentan mayor vulnerabilidad ante estas condiciones.
Conclusión
El golpe de calor es una emergencia médica que puede prevenirse con medidas simples, pero que requiere acción inmediata ante los primeros síntomas. En temporada de altas temperaturas, la información y la prevención son fundamentales para evitar consecuencias graves.


