Los alcaldes de Monterrey, San Nicolás y Escobedo presentaron este lunes ante el Congreso del Estado una iniciativa de reforma a la Ley de Coordinación Hacendaria, con la que buscan fortalecer las participaciones que reciben los municipios de Nuevo León y avanzar hacia un esquema de distribución más equitativo.
El alcalde de Monterrey, Adrián de la Garza Santos, explicó que la propuesta se enmarca en el análisis del Presupuesto 2026 y surge ante la necesidad de que la asignación de recursos públicos refleje de manera más justa las responsabilidades que actualmente asumen los gobiernos municipales.
De acuerdo con el edil regiomontano, el modelo vigente destina 80 por ciento de las participaciones al Estado y 20 por ciento a los municipios, por lo que la iniciativa plantea modificar esta proporción para que las ciudades reciban 25 por ciento de los recursos, mediante una fórmula técnica basada en criterios como población y eficiencia administrativa.
Este ajuste permitiría a los municipios contar con un incremento presupuestal de entre 15 y 20 por ciento, lo que se traduciría en aproximadamente 2 mil 500 millones de pesos adicionales para los gobiernos locales.
Durante su exposición, De la Garza subrayó que los ayuntamientos enfrentan cada vez más tareas que originalmente corresponden a otros niveles de gobierno, como el mantenimiento de planteles educativos, atención al drenaje sanitario, bacheo y transporte público, demandas que la ciudadanía dirige directamente a las autoridades municipales.
La iniciativa, que los alcaldes definieron como un “Nuevo Pacto Fiscal”, no contempla la creación de nuevos impuestos ni un impacto negativo en las finanzas estatales, sino una redistribución de los recursos ya existentes, con reglas claras que brinden mayor certidumbre presupuestal a los municipios.
Además, la propuesta incluye incrementar de 0.6 a 1.6 por ciento la participación municipal en los ingresos por concepto de refrendo vehicular, así como la creación de fondos de participación y coparticipación destinados al desarrollo de infraestructura municipal, sin afectar el bolsillo de los contribuyentes.
Finalmente, el alcalde de Monterrey reiteró que el objetivo central de la iniciativa es lograr un presupuesto más justo y con enfoque municipalista, que permita a las ciudades mejorar la atención ciudadana y la calidad de los servicios públicos en beneficio de las y los habitantes de Nuevo León.

