La volatilidad internacional provocada por el conflicto en Medio Oriente golpeó con fuerza a los mercados financieros en México. La Bolsa Mexicana de Valores registró su peor desempeño diario en casi diez meses, en una jornada marcada por ventas masivas y nerviosismo entre inversionistas.
Al cierre del lunes, el principal indicador bursátil del país, el S&P/BMV IPC, retrocedió 2.94% para ubicarse en 68,511.98 puntos, su caída más pronunciada desde abril de 2025. Durante las primeras horas de operación, el desplome superó el 5%, reflejando el impacto inmediato de la incertidumbre geopolítica.
En línea con este comportamiento, el índice FTSE BIVA, de la Bolsa Institucional de Valores, cayó 2.96% hasta 1,358.26 unidades.
Mineras lideran pérdidas
El sector minero encabezó las bajas ante la caída en los precios internacionales de los metales, afectados por el temor a una desaceleración económica global. Entre las emisoras más castigadas destacó Grupo México, uno de los mayores productores de cobre del mundo, que perdió 6.57% al cerrar en 205.75 pesos por acción.
También sobresalió la baja de Megacable, cuyos títulos retrocedieron 6.77% hasta 61.17 pesos, en un entorno generalizado de aversión al riesgo.
Mercado de deuda muestra cautela
En contraste con la fuerte volatilidad en renta variable, el mercado de deuda mostró movimientos moderados. En la subasta semanal, los Certificados de la Tesorería (Cetes) registraron ajustes mixtos. La tasa del Cete a 28 días se colocó en 6.81%, dos puntos base por debajo de su nivel previo, lo que indica que, pese a la incertidumbre, persiste una demanda sólida por instrumentos gubernamentales.
Gabriela Siller, directora de análisis económico de Banco Base, explicó que los movimientos en las tasas reflejan cautela ante el inicio del conflicto entre Estados Unidos e Irán. Señaló que los inversionistas continúan participando en instrumentos mexicanos, aunque exigen un mayor premio por riesgo frente al entorno internacional.
Impacto global
Analistas consideran que, de prolongarse la tensión en Medio Oriente, podrían mantenerse episodios de volatilidad en los mercados emergentes, incluido México. Además del efecto directo en las bolsas, el conflicto podría presionar los precios del petróleo, alterar cadenas de suministro y generar ajustes en las expectativas de política monetaria a nivel mundial.
Por ahora, el comportamiento de los mercados dependerá en buena medida de la evolución del conflicto y de las señales que emitan las principales economías en los próximos días.

