El Gobierno de México elevó a 321 el número de mexicanos evacuados de Medio Oriente, luego del incremento de la tensión militar en la región tras los ataques entre Estados Unidos, Israel y Irán.
La Secretaría de Relaciones Exteriores informó que los connacionales han sido trasladados principalmente por rutas terrestres consideradas seguras, debido al cierre parcial o total del espacio aéreo en varios países afectados por los ataques con misiles y drones.
De acuerdo con la Cancillería, los mexicanos han salido de países como Israel, Jordania, Emiratos Árabes Unidos, Irán, Líbano y Qatar, con apoyo de embajadas y consulados que permanecen operando en estado de alerta.
Evacuaciones continúan
La dependencia explicó que el número de evacuados aumentó en 42 personas respecto al reporte anterior y advirtió que la cifra podría seguir creciendo, ya que hay más connacionales programados para salir en los próximos días con apoyo de las representaciones diplomáticas mexicanas.
Hasta ahora, las autoridades mexicanas señalaron que no existe registro de ciudadanos mexicanos heridos o fallecidos a causa de los ataques en la región.
Las evacuaciones se han realizado principalmente hacia países cercanos con espacio aéreo disponible, como Egipto, Jordania y Turquía, desde donde los connacionales pueden continuar su viaje hacia México u otros destinos seguros.
Contexto del conflicto
La crisis en Medio Oriente se intensificó tras una serie de bombardeos contra instalaciones iraníes y la posterior respuesta militar de Teherán con misiles y drones dirigidos a distintos puntos de la región.
Ante el riesgo de una escalada mayor, varios países han iniciado operaciones para repatriar a sus ciudadanos o trasladarlos fuera de zonas consideradas de alto riesgo, mientras continúan los enfrentamientos y persiste el cierre de rutas aéreas estratégicas.
La Cancillería mexicana reiteró el llamado a los connacionales que aún se encuentran en la región para mantenerse en contacto con las embajadas, seguir las recomendaciones de seguridad y evitar desplazamientos innecesarios mientras continúan las gestiones para facilitar nuevas salidas seguras.

